Resultados concretos de cada sesión
Cada sesión está pensada para entregarte un banco de imágenes que funcione como una herramienta real de comunicación, no como una simple galería de retratos. Estos son los beneficios que notarás desde la primera entrega.
Cada sesión sigue un recorrido claro para que sepas qué esperar en cada momento y cómo participar en las decisiones que definen tu imagen.
Partimos con una conversación sobre tu actividad, tu público y el tono que quieres proyectar. Revisamos ejemplos de retratos que te gustan y definimos juntos la dirección de estilo antes de tocar la cámara.
Preparo un documento con la paleta cromática, los fondos sugeridos, las locaciones urbanas posibles y el tipo de iluminación que usaremos. Así validamos el concepto antes de invertir tiempo en la sesión.
El día de la toma trabajamos con luz suave direccional y fondos neutros en gris perla o terracota. Dirijo la pose y la expresión para que cada imagen se sienta natural, no forzada.
Eliges las tomas que más te representan y yo me encargo del revelado: corrección de color, limpieza de piel y ajuste fino para que todo el banco de imágenes tenga una línea visual coherente.
Recibes las imágenes finales en alta resolución, organizadas por uso: web, redes o impresión. Te indico qué formato conviene para cada plataforma y cómo mantener la coherencia en tus próximas publicaciones.